La población en España envejece, hay un alto porcentaje de personas con enfermedades crónicas y diversas de Dependencia.
Está población requiere de una buena atención a la enfermedad, prestar atención a la Prevención y disminuir el número de personas que llegan a estar más enfermas o al menos enlentecer y mejorar el curso de la enfermedad.
Según el Libro Blanco de la Dependencia , la puesta en marcha de la Ley 39/2006 de 14 deDiciembre 2006 de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación d dependencia, va suponer la creación de empleo en el 2015 , fecha prevista para su implantación definitiva o total.
Fuerte crecimiento de la demanda de cuidados para las personas dependientes, consecuencia de la combinación de factores de carácter demográfico, médico y social.
La UE experimentará un sustancial envejecimiento en las próximas décadas, por lo tanto la oportunidad de trabajo en el sector socio sanitario se incrementa para los cuidadores no formales, los cuales se tienen que formar y Acreditarse Profesionalmente para brindar unos cuidados de calidad.
Aplicando sus cuidados según las necesidades bio-psico-sociales de las personas mayores en los diferentes ámbitos de la atención.
El sujeto de la salud es la persona humana y juega un papel central en la calidad de vida en el mundo de hoy, ya que sin salud es más difícil poder hablar de una vida con calidad.
En el hombre , la salud supone la capacidad de:
-Desarrollarse y envejecer.
-Satisfacer sus necesidades.
-Elegir y realizar las propias aspiraciones.
-Asumir, dominar e incluso cambiar el medioambiente.
-Sanar sí es dañado.
-Esperar la muerte en paz.
La enfermedad sería la pérdida total o parcial de la salud, no solamente de la salud física sino también mental/ emocional e incluso social.
El envejecimiento de la población
de los países desarrollados, debido al aumento de la esperanza de vida y disminución de la natalidad hace que aumente la incidencia de patologías
derivadas del envejecimiento,como la enfermedad de Alzheimer, patología degenerativa,
de lenta evolución y sin cura, cuya
asistencia necesita de diversos profesionales, entre los cuales, el Profesional
de Enfermería tiene un peso específico desde la Atención Primaria ,
Especializada y las personas que se dedican al Cuidado de estos enfermos .
Dada la dependencia originada por
el Alzheimer, la atención global implica la asistencia no sólo del afectado,
sino también de sus familiares y sobre todo de su cuidador principal. El
Profesional de Enfermería realizará la práctica asistencial hacia el binomio
enfermo – familiar, de acuerdo a las características personales de los mismos y
a la fase evolutiva de la enfermedad de Alzheimer (Fase inicial, fase moderada,
fase severa y fase terminal).
Cuando una persona envejece, por
lo general le gusta estar en su casa y rodeado de sus cosas, sus recuerdos y
sus costumbres. Cosas inmateriales, las cuales cuesta mucho deshacerse de ellas
por el valor sentimental para la persona.
Por eso, a nuestros mayores les
agrada la idea de envejecer en su hogar y disfrutar cómodamente de su rutina,
la rutina de toda una vida vivida.
Para valorar las capacidades y
cualidades que posee dicho cuidador, se tienen en cuenta los siguientes puntos:
-Formación que ha recibido para
tratar con mayores.
-Que le guste trabajar con
personas mayores.
-Respeto a su intimidad y sus
costumbres.
-Intuición para detectar y
alertar de cualquier problema.
-Atento a sus reacciones,
opiniones y gustos.
-Facilidad de comunicación.
-Agilidad y destreza para atender
a personas con problemas de movilidad.
-Simpatía.
-Que sea estimulante.
En la sociedad actual española y
tomando como referencia Madrid, la capital del país, según unos datos
obtenidos, las estadísticas indican que sobre todo, la mujer tradicionalmente
en España, siempre se ha encargado de atender y cuidar a sus mayores. Pero la
incorporación de la mujer al mundo laboral y el aumento de los recursos
disponibles en la rama de ayuda a domicilio cada vez más en auge tanto públicos,
como privados, origina la posibilidad de contar con un cuidador que cubra las
necesidades y actividades diarias de la persona mayor.
Las tareas del cuidador puede
abarcar desde una tarea rutinaria de poco tiempo al día, a todas las tareas que
realiza una persona a lo largo de su día, como llevar a cabo las actividades de
la casa (cocinar, lavar, limpiar, planchar, etc.), acompañar a salidas fuera
del domicilio (por ejemplo, acompañar al médico), ayudar a los desplazamiento
dentro del propio domicilio (por ejemplo, ir al baño), ayudar a los cuidados de
la higiene personal, ayudar a administrar los bienes y el dinero, supervisar la
toma de medicamentos, cubrir tareas básicas de enfermería o resolver
situaciones en las que se pueda encontrar la persona mayor en un momento dado
(por ejemplo, algún desmayo o cuando se encuentre agitado).
Por todo ello, es muy importante
que la familia antes de contratar a la persona cuidadora, supervise su trabajo
y exigirle el cumplimiento de sus funciones. También debe evitar contratar a
personas que se ofrezcan en anuncios de la calle o en centros públicos que no
tengan suficiente formación.
Asegúrate de que tus mayores
tengan un envejecimiento feliz y armonioso, en manos de auténticos
profesionales.